EL PUENTE DE HIERRO
“Los Dos Colosos de las nacientes del río Tuy”
El tránsito de dos épocas en El Consejo
El río Tuy, testigo inmemorial de los Valles de Aragua, guarda en su cauce el reflejo de la historia de El Consejo. Si las aguas pudieran hablar, nos contarían sobre una época en la que dos colosos de hierro se alzaron sobre su corriente, casi tocándose uno al lado del otro, representando dos siglos, dos ritmos y dos formas de entender el progreso. Una fotografía de antaño nos devuelve esa estampa: el puente ferroviario y el puente vehicular de 1949, compartiendo el paisaje antes de que el tiempo y la modernidad dictaran su sentencia.
La historia de este cruce comenzó a finales del siglo XIX. El 12 de febrero de 1893, una fecha cargada de heroísmo para nuestra tierra, El Consejo se vistió de gala para recibir al monstruo humeante que cambiaría para siempre la dinámica del pueblo. Se inauguraba oficialmente la estación número 23 del Gran Ferrocarril de Venezuela. Para sortear el cauce del río Tuy, la ingeniería alemana levantó una imponente estructura de acero.
Fin de las operaciones: El Gran Ferrocarril de Venezuela realizó su último viaje formal en el año 1966. A partir de ese momento, el servicio quedó clausurado.
El desmantelamiento: Tras el cierre de 1966, el estado venezolano, que no tenía planes de reactivación, comenzó a desmantelar la línea. La remoción del puente del tren en El Consejo ocurrió en los años inmediatamente posteriores al 66, probablemente a finales de esa década o principios de los años 70. La gran mayoría de los puentes de hierro alemanes y los rieles fueron cortados y vendidos como chatarra para fundición. Una pequeña porción del material rodante fue rescatada y hoy se encuentra en el Museo del Transporte en Caracas, y, como mencionaste, la antigua Estación de El Consejo fue restaurada y preservada en los espacios de la Hacienda Santa Teresa.
De pronto, sobre el Tuy, convivieron dos épocas: el viajero podía cruzar el puente de 1949 en su vehículo, mientras a su lado, sobre las viejas vigas alemanas, el tren seguía su curso resistiendo el paso de los años.
Aquella fotografía de los dos puentes juntos es el retrato de una transición. Con la llegada de los años 60 y la inminente consolidación de la Autopista Regional del Centro, el ferrocarril dio su último suspiro. El puente del tren, que había sido orgullo del pueblo desde 1893, fue desmantelado paulatinamente, dejando un vacío sobre el río y cediéndole la batuta del progreso a las vías de asfalto.
Resulta imposible hablar de este cruce de caminos y puentes sin evocar la memoria colectiva de El Consejo, que durante décadas guardó en estas riberas su rincón predilecto de sano esparcimiento. Generaciones enteras de consejeños atesoran el recuerdo de los días de sol y asueto, especialmente en vibrantes temporadas de vacaciones, cuando el cauce del río Tuy, antes de recibir las heridas de la modernidad, se convertía en un animado balneario natural. Allí, bajo la sombra vigilante del coloso de acero, las risas infantiles se mezclaban con el murmullo del agua, mientras las familias se reunían para compartir sancochos y mitigar el calor, convirtiendo este punto geográfico en un símbolo de encuentro comunitario y alegría sencilla que el tiempo no ha podido borrar del todo.
Sin embargo, tras largos años en los que el sector pareció quedar sumido en el olvido, la historia de las riberas del Tuy en El Consejo está viviendo un giro inesperado y vibrante. Recientemente, la antigua y abandonada costumbre de bañarse y recrearse en sus aguas ha sido retomada, pero ahora con una fuerza sin precedentes, convirtiendo nuevamente el área circundante a los puentes en un punto de encuentro que recibe a miles de personas en busca de un esparcimiento sano y seguro. Tal ha sido el auge y la alegría de este renacer que la comunidad, organizada a través de sus comunas, ha formalizado la propuesta de crear un parador turístico integral. Este ambicioso proyecto ya cuenta con el respaldo de la alcaldía, la cual ha iniciado los estudios técnicos pertinentes, ejecutado los primeros movimientos de tierra y comenzado la construcción de locales comerciales, marcando así la primera etapa de una obra que promete devolverle, de forma estructurada, el brillo recreativo a este histórico rincón de Aragua.
Hoy, el puente de hierro sigue allí. Solitario Cuando pasamos sobre él, rara vez nos detenemos a pensar que alguna vez tuvo un "hermano mayor" a su lado. Es nuestro deber, como guardianes de la memoria de El Consejo, recordar que en ese punto exacto del río Tuy se dieron la mano el siglo XIX y el siglo XX…
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| José Javier Durán Romero Cronista Oficial del municipio José Rafael Revenga - estado Aragua - Venezuela Cronista Comunal del Centro Nacional de Estudios Históricos de Venezuela |

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